Has respondido correctamente. El que adelanta está en peligro tanto si el vehículo que va delante acelera de repente como si sale de la fila para adelantar. En ambos casos, se pueden producir situaciones inesperadas donde la distancia o el espacio para adelantar ya no es seguro, lo que podría llevar a un accidente. Por eso es importante prever estas reacciones y estar siempre atento a los movimientos y señales de los demás conductores cuando intentas adelantar. Reducir la velocidad, en cambio, normalmente no pone en peligro al que adelanta, por lo que esa opción no es correcta. Esta regla ayuda a identificar y evitar riesgos durante la maniobra de adelantamiento.